¿Realmente funcionan los espejos de tráfico?

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Un buen día los espejos de tráfico llegaron a los cruces de nuestras carreteras para facilitar nuestra incorporación a otras vías. Podrás encontrarlos en diversas intersecciones, ya sea en carretera o ciudad. Si te apoyas en ellos, circularás más seguro en los cruces, incorporaciones u otros puntos donde pueda haber un mínimo riesgo.

Espejos de tráfico como solución

Recordarás que, hasta la llegada de estos espejos convexos de seguridad, muchos cruces de ángulo cerrado o a diferente nivel, se convertían en un auténtico reto para todo conductor. Había quien, incluso, evitaba atravesar estos puntos de riesgo. No era para menos. Atreverte a avanzar sin tener la seguridad de lo que te puedes encontrar no es lo más aconsejable a la hora de llevar tu coche.

La introducción progresiva de los espejos de tráfico consiguió dotar de completa seguridad a toda intersección, cruce, acceso a vía o cualquier espacio con algún peligro por el condicionante que fuera. La naturaleza convexa de estos espejos aporta un campo de visión más amplio, facilitando al conductor la completa perspectiva del entorno. Con estos espejos puedes comprobar, de manera fehaciente, si viene otro vehículo por la vía a atravesar. Toda una ganancia para evitar percances y accidentes.

O sea, que funcionar, funcionan. Gracias a estos espejos ya no tienes por que encontrarte con esos desagradables puntos ciegos o ángulos muertos. Porque, si bien en un cruce urbano resultaba desagradable avanzar a ciegas, en una intersección de vías interurbanas podría convertirse en un accidente de mayores repercusiones que las simplemente mecánicas.

Aplicación en distintas ubicaciones conflictivas

A día de hoy, ya puedes encontrar estos dispositivos conocidos como espejos de tráfico en muchas ubicaciones que puedan presentar riesgos. Si vas conduciendo y te encuentras con uno de esos cruces, es probable que en sus proximidades dispongas de uno de estos inestimables ayudantes, situado en el ángulo ideal para mostrar la imagen de lo que ocurre al otro lado.

No hay excusa para que no puedas aprovecharte de sus ventajas. Se pueden instalar fijados a una pared con sus soportes de acero, o sujetos al suelo y levantados a la altura oportuna por medio de sus postes, también de acero.

Para ciudad o para carretera, estos espejos hacen una gran función allá donde se coloquen. Porque, además, su resistencia a inclemencias meteorológicas o a golpes está garantizada. No se trata de un frágil cristal que pueda sufrir daños fácilmente, o que se pueda romper en mil pedazos.

La durabilidad está asegurada por su diseño. Tienes espejo para rato. El espejo en sí es una composición de metacrilato insertado en un armazón de polipropileno con junta de PVC. Ni tan siquiera el paso del tiempo, con el deterioro habitual de muchos elementos, afectará a este instrumento de seguridad básico.

Podrías pensar que algunos cruces, por la amplitud de sus vías coincidentes, invalidarían el uso de estos espejos de seguridad. Pero no, lo cierto es que las diferentes opciones de medidas de hasta 80 cm., dan para que cualquier cruce que conozcas quede debidamente cubierto en todos sus ángulos conflictivos.

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