Las ilusiones ópticas que se pueden crear con pintura

El arte es el terreno de lo irreal y de la imaginación. Un espacio para las luces y las sombras de nuestro cerebro en el que nuestras más intrincadas fantasías se proyectan buscando crear un espacio posible para lo imposible. Por eso, algo que nos llama tanto la atención en la pintura son los juegos visuales y los efectos ópticos. Es la mejor manera que tiene el artista de desafiar a tu cerebro.

La obra de M. C. Escher

A la gente interesada en este tipo de pintura hay un nombre que no le puede faltar; se trata del de Escher. El pintor es mundialmente conocido por hacer una de las obras más extrañas, originales e interesantes del mundo. Se trataban de juegos geométricos absolutamente imposibles, irracionales, tramposos y engañosos y que, sin embargo, nos creíamos.

Algunas de sus obras más clásicas son las escaleras que no dejan de subir, pero que no llevan a ninguna parte. Lo mismo con torres con una perspectiva inadmisible y con dibujos que, según se miraban, representaban una u otra cosa. ¿Cómo hacía para conseguir semejante prodigio? Pues muy fácil, combinaba técnicas de perspectiva con la más pura matemática. Se ayudaba de los huecos que tu propio cerebro deja al descubierto para ser engañado y él los cogía y los llenaba con algo absolutamente imposible, irreal y fantástico.

Tras la estela de Escher

Muchos otros han utilizado este tipo de juegos creativos para agitar la imaginación de los espectadores. Algunos de los más famosos del siglo XX en este terreno fueron, por ejemplo, Robert Gonsalves y Oleg Shuplyak. El primero se centra más en la creación de irrealidades, de mundos imposibles o de jugar mezclando la grandeza de los paisajes con lo cotidiano del día a día.

El segundo, por otro lado, trabaja espacios de composición. Caras que puedes encontrar en los árboles o incluso rostros que no son más que personas componiendo una misma imagen. Evidentemente, cada uno de estos pintores es único en su estilo y, si te paras a analizarlo, poco o nada tienen que ver con Escher. Sin embargo, se nota en ellos la pegada del que abrió ese camino para la experimentación artística.

En la actualidad puedes encontrar numerosos artistas que siguen trabajando con esta idea. Un ejemplo es el de Luciaespinos.com, que en este caso emplea también diferentes ideas o recursos que puede aportar la tecnología. Y es que el entorno del arte se ha ampliado. Este tipo de juegos, por ejemplo, están muy presentes en el arte urbano, en donde una infinidad de artistas están dándole a la ciudad sorpresas indescriptibles e ideas interesantes, donde se juega con la mente del caminante y con la originalidad del creador.

En conclusión, utilizar las ilusiones ópticas en el arte y en la pintura es una manera de aprovechar todo el potencial que esta presenta. Es un juego en el que, más que nunca, se exhibe el potencial creador y rompedor que tiene el arte. Una clara muestra de como lo imposible puede suceder, aunque sea mentira.

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