Qué pasos tienen que dar las empresas hacia la hiperconvergencia

Los avances tecnológicos impulsados por el predominio de la red ha desembocado en un nuevo paradigma de TI (Tecnología de la Información) al que las empresas han de adaptarse para subsistir.

Hacia una inserción hiperconvergente

Hoy el centro de datos tradicional se compone de recursos de servidor, de almacenamiento y de red manejados de manera independiente. Mantenerlos operativos a la vez supone un gran esfuerzo para las empresas y una elevada inversión de tiempo y dinero.

Pero… ¿y si lográsemos que toda nuestra infraestructura estuviese unida en un mismo sistema?

La solución para manejar de un modo óptimo y eficiente estas nuevas arquitecturas es la hiperconvergencia: la nueva infraestructura invisible.

Hyperconvergencia para pymes: cómo alcanzar el éxito

¿Qué implica este concepto? A diferencia de los sistemas tradicionales, la hyperconvergencia para pymes plantea una centralización de todas las operaciones y elementos para gestionar los datos de tu empresa.

Se trata de “ese todo” que integra almacenamiento y computación. Además, te ayudará a controlar de forma más eficiente redes, almacenamiento, virtualización, cómputo y protección de datos.

¿Y cómo llevarla a cabo?

Soluciones como Nutanix te lo ponen fácil. Trabajan sobre servidores X86 sin la necesidad de piezas dedicadas. Su funcionamiento es realmente sencillo.

Se basa en un sistema de nodos interconectados entre sí que se ocupan de centralizar todas las operaciones.

Cada nodo tiene una controladora virtual o CVM que permite que se forme un clúster entre todos los nodos; con esto se manejan todas las operaciones centralizadas en un único lugar.

Además de ser un centro de control de operaciones centralizado, la hiperconvergente también gestiona y almacena los datos de la empresa.

Cada nodo tiene dos tipos de discos; unos discos basados en almacenamiento flash. Este tipo de almacenamiento dará un rendimiento excepcional al sistema y al ser local no requiere que los datos tengan que pasar por la red, por lo que el acceso a ellos es el más rápido.

Los nodos también cuentan con un almacenamiento en discos duros de gran capacidad y coste reducido integrados en el sistema.

Además de los soportes físicos para guardar la información, esta infraestructura (gracias a las CVM) analiza nuestros datos y los distribuye dependiendo de la frecuencia con la que los utilicemos. Así, los bloque más utilizados estarán en los discos flash, mientras que los menos utilizados se almacenarán en los discos de gran capacidad.

Mientras todo esto sucede el sistema realizará copias de seguridad de nuestros datos que distribuirá a lo largo de los distintos nodos para que siempre tengamos acceso a la información en el caso de que uno de los nodos falle. Y todo esto lo realiza de manera automática.

Además, no importa cuál sea tu carga de trabajo, ya que si es pequeña bastará con unos pocos módulos. Y si es enorme podrás añadir tantos como necesites. Y, por supuesto, aumentarás tu rendimiento, ahorrando tiempo, dinero, estructura y logística.

En definitiva, la hiperconvergencia automatiza procesos manuales, evita que se produzcan cuellos de botella al tener bajo control los flujos de trabajo, permite la realización de operaciones simultáneas de forma masiva y organiza nuestros datos de una forma local, flexible, simple y automatizada.

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